El miércoles 20 de agosto la 129ª Asamblea Plenaria Ordinaria de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP) entregó la Medalla de Oro “Santo Toribio de Mogrovejo”, máxima distinción de la institución, a Monseñor Esteban Puig Tarrats por sus 70 años de sacerdocio y servicio misionero en el Perú.
El presidente de la Conferencia Episcopal Peruana y Obispo de Lurín, Mons. Carlos García Camader, enfatizó en la ceremonia de reconocimiento que tal distinción es la condecoración anual que entrega el Episcopado peruano a personas e instituciones que han destacado por su servicio a nuestra Iglesia, especialmente en el ámbito pastoral, espiritual y educativo.
Es la máxima distinción que otorga el episcopado peruano en memoria de Santo Toribio de Mogrovejo, patrono del Episcopado Latinoamericano y del Perú proclamado por el Papa Juan Pablo II en 1983, señaló.
Mons. Esteban Puig Tarrats llegó al Perú en 1960, desde Gerona, España, como misionero a la Prelatura de Yauyos. Nacido en 1932, Mons. Puig se ordenó sacerdote el 10 de julio de 1955, hace 70 años; trabajó en las Arquidiócesis de Piura y Arequipa y en la Diócesis de Chiclayo desarrollando siempre una fructífera labor sacerdotal. Promotor de obras sociales, también tiene un importante aporte académico con varias publicaciones, varias de ellas de carácter histórico.

Monseñor Esteban Puig Tarrats

Nació el 22 de mayo de 1932 en la ciudad de Banyoles (Girona – España).
Ingresó en el Seminario Conciliar de Girona el año 1947. Se ordenó de sacerdote el 10 de Julio de 1955. Fue nombrado, coadjutor de las Parroquias de Palafrugell, Espinavesa y Garrigás. Además, se le encomendó la labor de Formador y Profesor del Colegio-Seminario Santa María del Collell.
En enero de 1960 llegó al Perú para trabajar en la Prelatura de Yauyos. Allí se le designó como vicario en la parroquia Santo Domingo de Yauyos y atendía los pueblos de Cusi, Putinza y Allauca; al mismo tiempo que ejercía de Promotor de vocaciones.
En el año 1966 junto con Mons. Enrique Pélach, entonces Vicario General, escribieron el guión para representar la obra de teatro “La Pasión de Cañete” como un medio de evangelización y catequesis, que sigue representándose hasta la actualidad.
Al iniciarse en Cañete el Colegio-Seminario “Nuestra Señora del Valle” en 1964 fue nombrado administrador, formador y Director hasta 1974.
En 1974 pasó a Piura donde el Obispo le asignó la atención pastoral de diversos pueblos jóvenes. En cada uno de ellos promovió la construcción de una Iglesia, la Posta médica y un comedor. Así mismo, inició el Jardín de Infancia “Ángel de la guarda, la Residencia para Ancianos Nazaret y el CEO (Centro Educativo Ocupacional) Prolabor, que impartía enseñanzas técnicas para la juventud. Al mismo tiempo, ejercía de Capellán y profesor en la Universidad de Piura.
En 1986 se trasladó a Arequipa, donde fue capellán de las Madres Dominicas en el Convento Santa Catalina. Además, colaboró en el Seminario San Jerónimo, en el acompañamiento espiritual.
En 1988 recibió la invitación de Mons. Jesús Moliné Labarta, Obispo de Chiclayo, para trabajar en la recién erigida Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo como Vice Gran Canciller, cargo que ocupó hasta 2016. Además de esa tarea fue Rector del Santuario Nstra. Sra. de la Paz y capellán en el Monasterio Carmelita Adjunto al Santuario.
Retornó a la Prelatura de Yauyos, a la ciudad de San Vicente de Cañete, donde viene colaborando en la pastoral y escribiendo libros.
Monseñor Esteban Puig ha dado su vida por servir a la Iglesia, siendo siempre un sacerdote fiel y entregado. Su trabajo pastoral y académico ha beneficiado a miles de personas, acercando a muchas personal Señor y sembrando el bien en donde estuvo.
Oficina de Comunicación